domingo

Llueve sobre....


Hay días en que se oye el trueno antes de ver el relámpago; otros, sólamente surgen esas grietas de luz; y la mayoría, simplemente llueve. Ojalá cayera el agua fuerte, y se lo llevara todo, limpiando las fachadas, las calles, los escaparates, los ruidos, el cielo gris del humo y el mal humor. 

Quizá deberíamos abrir la boca y los ojos a las nubes, y dejar que nos lloviera por dentro también de vez en cuando, como un acto de bautismo consciente, la purificación elegida, que la lluvia desplazara a la sangre y nos limpiara las venas y así prepararnos para la salida del sol, para el abono nuevo.