Una flor de plástico...sí dura más, dura para siempre...pero...no, no me regaléis ninguna. No es el suicidio voluntario de la querencia de lo efímero; no es el ansia destructora de saber que no puede ser. No quiero la aséptica mirada de un ojo de cristal.
No me vacunéis,
sobreviviré a la epidemia. No me deis un diamante, podéis rayarme si queréis. No soy omnisciente, omnipotente, omnipresente...no quiero saberlo todo, poderlo todo, estar siempre...enséñame, ayúdame, llévame y ven conmigo.
¿Qué puedo darle a una flor de plástico? no puedo cuidarla, no puedo mirarla asombrada por sus cambios, no puedo llorar cuando se seque... no me des una flor de plástico.