jueves

Clase de Anatomía Olvidada



Nos hablan de sentar la cabeza, de actuar con cabeza, de tener la cabeza bien amueblada...hasta se ha dejado de amar con el corazón, también es territorio de la mente.

Prácticamente vivimos por y para la cabeza...pero...¿dónde quedan los sentidos? Los sentidos: recogen los estímulos, que se trasladan al cerebro donde en menos de una milésima de segundo son codificados, interpretados, reformulados...hasta recibir una respuesta, una orden del cerebro tamizada por el entorno, la educación, la conveniencia. Y los sentidos quedan olvidados.

Andamos de acá para allá, tras una corbata o sobre un alto tacón, pensando, pensando, pensando o, sin pensar, con este pensamiento automatizado, urbanita y descafeinado.

Pero... ¿dónde quedan los sentidos? ¿Dónde queda el primer contacto, el que nos ata a la tierra y nos da la posibilidad de sentir nuestra realidad, el que abre la vía para evocar los paraísos?

Mientras hablan de sentar la cabeza, alguien me habló de experiencias totales y ha sido lo más próximo a lo esencial que me ha tocado en mucho tiempo, primario e imprescindible.

Hoy quiero andar descalza.