Ese fluir de latidos...
Que se reciben sin pedirlos y se dan a manos llenas.
Eléctricos y dulces, pensados y espontáneos.
Ese fluir de latidos...
Que erizan la piel y quitan el frío.
Que se reciben sin pedirlos y se dan a manos llenas.
Eléctricos y dulces, pensados y espontáneos.
Ese fluir de latidos...
Que erizan la piel y quitan el frío.